Es ese torneo que ni la guerra pudo detener, porque es el único que se ha celebrado de forma continua desde el año en que nació

Hierba, tierra batida y dura. Esas son las superficies que convierten al US Open en el único torneo de los cuatro grandes  que se juega en tres pistas diferentes. Llegó al tour en el año 1881, después del tan respetado Wimbledon (1877). Allí nació el que es, sin duda alguna, el Grand Slam más diferente de todos.

Cuando empezó en el circuito su pista fue de hierba, en el Newport Casino de Rhode Island. Solo existía la categoría de individual masculino. Las principales características del césped son que el clima y los jugadores desgastan más esta superficie y, sin duda alguna, necesita un mantenimiento mucho mayor.  Se considera la más rápida debido a que la pelota no proporciona un rebote específico, sino que al momento de hacer contacto resbala.

Varias superficies, un solo US Open 2

 Sloane Stephens campeona 2017

En 1915 se mudó de sede, al West Side, Forest Hills, ubicado en Nueva York. Se jugó en la misma superficie de hierba y así permaneció alrededor de un siglo. El segundo cambio de pista fue en 1975, cuando pasó a la tierra batida. El color era verde y esa superficie es más rápida que el polvo de ladrillo rojo.

Los organizadores del evento no quedaron del todo convencidos con la tierra batida. Tres años más tarde mudaron su sede al lugar que lo sigue siendo en la actualidad, el Billie Jean King National Tennis Center, ubicado en Flushing Meadows. Pero ese no fue el único cambio: allí, en este complejo, decidieron tener una nueva superficie, que es la DecoTurf (dura).

Varias superficies, un solo US Open

El DecoTurf es un acrílico mezclado con arena, muy diferente a la pista del Australian Open. Este elemento hace que la pelota resalte más, tanto en televisión como en vivo, y también que sea mucho más rápida. En ese entonces, la pista seguía siendo verde y se mantendría así hasta el año 2005, en el que sería la primera vez que se vería al US Open con otro color, el azul, ese que seguimos viendo en la actualidad.

En definitiva, no podemos negar que el US Open nos regaló grandes imágenes al ver tres superficies distintas, en igual cantidad de sedes, pero un solo Grand Slam. Ese torneo que ni la guerra pudo detener, porque es el único que se ha celebrado de forma continua desde el año en que nació.

Para finalizar, les dejo este dato curioso: el único jugador en ganar en las tres superficies diferentes fue el gran Jimmy Connors. Lo logró en 1974 sobre la hierba, en 1976 en la tierra batida verde americana y en 1978 en ese acrílico que nos acompaña en la actualidad.

Edición: Anthony Abellás (@AnthonyAbellas)

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