Si mañana yo despertara y Dios me dijera ‘has cumplido con tu tiempo, aquí están tus piernas de vuelta’, le tendría que decir ‘pero tengo un torneo de tenis sobre silla de ruedas la semana que viene, ¿puedo hacer eso primero?”

Edición: Anthony Abellás (@AnthonyAbellas)

Muchas veces hemos escuchado que en las adversidades es que realmente se conoce a las personas. Si lo vemos de esa manera, lo que consiguió Randy Snow en su carrera fue realmente fantástico. El nativo de Terrel, Texas, fue uno de los jóvenes tenistas más destacados de su época, pero a los 16 años sufrió un accidente con un fardo de heno de más de mil libras que inutilizó sus piernas para toda la vida.

El terrible accidente que marcó la carrera de Randy Snow, dejándolo parapléjico, no lo amilanó y él siguió trabajando por sus metas. El chico que estaba condenado a la silla de ruedas concluyó sus estudios de secundaria y enseguida se inscribió en la Universidad de Texas. Allí se presentó en el equipo de baloncesto y estuvo bajo la tutela de Jim Hayes, director de deportes en silla de ruedas. Snow nunca paró de trabajar, y además era un gran motivador para sus compañeros.

Randy Snow también se interesó por las carreras en silla de ruedas y comenzó a trabajar directamente con Hayes en 1980, cuando fue trasladado a Arlington. Allí siguió con el baloncesto, las carreras y el tenis. En poco tiempo, era el mejor del país en el deporte de las raquetas con silla de ruedas.

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, Snow tuvo la oportunidad de participar en una carrera de exhibición de 1.500 metros. El nativo de Texas se pudo preparar en la misma pista donde lo hizo Carl Lewis, quien era la máxima figura olímpica para el momento. Se puede decir que esta carrera, en la que Snow terminó en el segundo lugar, fue el primer gran evento televisado de un deporte paralímpico y el público presente los ovacionó de pie.

En el tenis, Randy Snow ganó 22 títulos de torneos importantes durante su carrera. A finales de los años 80, y principios de los 90, se convertiría en uno de los mejores tenistas en silla de ruedas de la historia. Llegó a ocupar el segundo lugar en el ranking mundial en individuales y el primero en dobles. Además, en 1991 fue el primer campeón del mundo de tenis en silla de ruedas de la ITF, y el atleta del año en silla de ruedas de Estados Unidos para el año 2000.

Leyenda paralímpica 2

En los Juegos Paralímpicos de Barcelona 1992, Randy Snow consiguió la medalla de oro en el tenis individual y también en dobles, junto al recordado Brad Parks. Snow fue el primer ganador de esta categoría, ya que fue la primera ocasión en la que el tenis en silla de ruedas era aceptado por el Comité Olímpico Internacional.

Su pasión con el deporte era tal que llegó a decir la recordada frase: “Si mañana yo despertara y Dios me dijera ‘has cumplido con tu tiempo, aquí están tus piernas de vuelta’, le tendría que decir ‘pero tengo un torneo de tenis sobre silla de ruedas la semana que viene, ¿puedo hacer eso primero?’”.

Para 1996, Randy Snow asistiría nuevamente a una cita olímpica, pero esta vez con el equipo de baloncesto paralímpico de Estados Unidos. En esa ocasión consiguieron la medalla de bronce y, de esta manera, el jugador diestro se convirtió en la primera persona en ganar tres medallas paralímpicas en distintos deportes. En Sydney 2000 lo volvió a intentar con el tenis individual, pero no consiguió subirse al podio.

Leyenda paralímpica 1

Su determinación, y los premios conseguidos a lo largo de su carrera, terminaron por darle el mayor reconocimiento para un atleta norteamericano: en el año 2004, Randy Snow fue electo para formar parte del Salón de la Fama Olímpico de los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer atleta paralímpico con esta distinción. Pero el Salón de la Fama del tenis internacional no se quedó atrás y también hizo lo propio en 2012, mismo año en el que entraron figuras como Gustavo Kuerten y Jennifer Capriati.

En la ceremonia de inducción de Snow, Brad Parks, su compañero y también precursor del tenis en silla de ruedas, señaló: “Randy Snow fue simplemente el mejor jugador en silla de ruedas que haya jugado este deporte. Sin embargo, más allá de su éxito atlético, jugó un papel importante en la construcción del deporte e inspiró a muchos otros a jugar tenis en silla de ruedas y otros deportes”.

Además de su desempeño como atleta paralímpico, Snow estuvo al frente de varios movimientos importantes para las personas con discapacidad. Del mismo modo, realizó campamentos de tenis en silla de ruedas en todo el mundo: países tan dispares como Bolivia y Tailandia formaron parte de esa ruta y también trabajó de la mano de la Asociación de Tenistas Profesionales de Estados Unidos.

Fuera de las canchas, siempre se dijo que Randy Snow fue un gran motivador, un líder influyente en el desarrollo del tenis en silla de ruedas y un defensor incansable para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Falleció el 19 de noviembre de 2009, en El Salvador, mientras trabajaba como voluntario en un campamento de tenis en silla de ruedas. Pero su legado vivirá por siempre.

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