“Comencé a sentir la necesidad de vivir más tranquila. El solo hecho de levantarme y pensar en entrenar era un peso muy grande”

Las fechas siempre quedan en la memoria de cualquier persona, sobre todo las más especiales: el día en que naciste, tu matrimonio o graduación, nacimiento de tus hijos. En fin, todos los momentos importantes quedan registrados para la eternidad. En un tenista existe una que es segura, pero que no quieres saber cuándo pasará, y es la del día de retirarte del deporte que amas.

El 24 de octubre de 1996 quedó registrado para la historia del tenis como el día en el que se retiró  la leyenda sudamericana Gabriela Sabatini. Esa fecha llegó, acompañada por sus padres en Nueva York, y ocupaba para aquel entonces la posición número 29 en el ranking de la WTA. La rueda de prensa fue pautada en el Madison Square Garden y generó una gran expectativa en todo el mundo.

En aquel momento todos buscaban una respuesta a una decisión que para muchos era sorpresiva. Sin embargo, para otros era algo esperado por el bajo rendimiento de Sabatini en los últimos cuatro meses de esa temporada. Su primer entrenador,  Daniel Fidalgo, quien estuvo con ella desde los 6 años hasta los 14, cuando Sabatini se hizo profesional, indicó en una entrevista al diario La Nación lo siguiente: “Gabriela no se estaba divirtiendo. Ella siempre necesitó motivación. Los que la conocemos sabíamos que esto podía ocurrir”.

En ese entonces sólo se retiró, sin mayor información o detalles. Luego, años más tarde, en varias entrevistas siempre surgían las mismas preguntas: “¿Por qué te retiraste tan joven (26 años)?”, “¿Te llegó a pesar el tenis?”, “¿Cuándo te diste cuenta que ya no querías jugar?”.

En una entrevista al diario El Mundo, en el año 2006, Sabatini respondió a esa última pregunta: “Es difícil decirlo, porque no sé si hubo un momento en particular. En el año 93 tuve varias dudas, cambié muchas veces de entrenador. Luego vino el partido con Mary Joe Fernández, allí aumentaron las ganas de querer dejar de jugar. Comencé a sentir la necesidad de vivir más tranquila. El solo hecho de levantarme y pensar en entrenar era un peso muy grande”.

Vida más allá del retiro 1

Sencillamente llegó un punto en el que la presión deportiva, la competencia y las exigencias tan altas agotaron mentalmente a Sabatini y su retiro dejó ese vacío que todavía no ha sido llenado por ninguna jugadora sudamericana. Quizás se pensará que la vida acaba cuando te retiras, que ya no querrás ver más tenis, y mucho menos jugarlo. Sin embargo, después del retiro, la vida de Gabriela Sabatini dio un giro de 180 grados.

La leyenda de Argentina es imagen de varias marcas y tiene su propia línea de perfumes con diferentes tipos de fragancias. En el año 1992, antes decirle adiós al tenis, una muñeca fue fabricada en Estados Unidos y bautizada con su nombre. Ha participado en negocios inmobiliarios junto a Jack Nicklaus, quien fue golfista profesional.

En la actualidad, Sabatini tiene un nuevo hobbie que convirtió en emprendimiento: se trata del café. Vive más tiempo en Zúrich que en Argentina. Allí, en Suiza, aprendió todo lo relacionado con el café. La idea es llevar a cabo esto en su país y hacer un negocio basado en su nueva pasión.

A pesar de que no volvió a agarrar una raqueta en los cuatro o cinco años posteriores a su retiro, Sabatini no pudo desligarse durante mucho tiempo más del deporte que le regaló los mejores momentos de su vida. Aparte de todos sus negocios personales, la argentina se ha convertido en madrina de varias escuelas deportivas y aporta económicamente al desarrollo del tenis, aunque sin hacer mucho alarde de ello.

Día tras día, le dedica una enorme cantidad de tiempo a promocionar el tenis y a ayudar a los niños en el mundo. Trabaja con la UNICEF, la UNESCO y colabora con las olimpíadas especiales. Además, en 2018 fue la deportista modelo en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires. Se le ha visto en varias oportunidades trabajando en Argentina, junto a David Nalbandián, en pro de este deporte.

Vida más allá del retiro

Gabriela Sabatini ingresó al Salón de la Fama del Tenis en el año 2006 gracias al aporte que ella le ha dado al tenis. Es considerada una de las más destacadas en su país y en el mundo. Dejó una huella imborrable, tanto por su juego como por su aporte luego de retirarse. Es por ello que la Federación Internacional de Tenis le otorgará el premio Philippe Chatrier, en París, el próximo 4 de junio.

Este especial reconocimiento se le da a todas aquellas personas u organizaciones que han trabajado y contribuido al tenis, tanto en la cancha como fuera de ella. Sabatini respondió a través de su cuenta de Twitter: “Cuando obtenés un premio por la carrera en la que pasaste toda tu vida, es un gran honor. Es especialmente bueno porque voy a recibir el premio en París, es un lugar especial y siempre me encantó jugar allí. Estoy muy contenta y honrada”.

Gabriela Sabatini es el vivo ejemplo de lo que un deportista puede llegar a ser luego del retiro. Suena difícil al principio, son años pensando en ese momento, hasta que un día te levantas y lo haces. Pero la argentina ha demostrado que no todo terminará allí, y que podrás seguir viviendo tu pasión, en este caso el tenis, de una forma tan cercana y especial como es ayudar a otros a conseguir sus sueños.

Edición: Anthony Abellás (@AnthonyAbellas)

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