“Siento que muchas personas trabajan en la parte física de las cosas, pero creo que la parte mental es la más importante porque controla todo el cuerpo”

En el circuito femenino, las figuras jóvenes han venido ganando terreno. Tal es el caso de la canadiense Bianca Andreescu, quien en menos de un año logró ascender desde el puesto 178 al top 60 del ranking de la WTA. Y recientemente, con tan solo 18 años, llegó a la final del torneo de Indian Wells, luego de haber accedido como wildcard.

Bianca Andreescu tiene raíces rumanas, y se esperaba que fuera la sucesora de Simona Halep. Sin embargo, terminó defendiendo la bandera canadiense, país donde nació y comenzó su desarrollo como tenista. “Nací en Canadá, pero cada 6 meses nos mudábamos de ahí a Rumanía por el trabajo de mi mamá. Incluso fui al colegio en Rumanía un tiempo, y es por eso que puedo hablar el idioma”, explicaba en una entrevista a la WTA.

Y fue la propia Halep la que le cambió su vida. Se conocieron en 2016, en Canadá, y han mantenido una relación de amigas, por lo que la actual número dos del mundo la impulsó a dejar el circuito juvenil para adentrarse en el profesional: “Le dije que se moviera y que ya no jugara en el circuito junior. Tengo experiencia en eso. Yo me mantuve mucho tiempo allí, hasta los 18 años, y pienso que fue demasiado. Sé de lo que es capaz Bianca, así que le recomendé que peleara por lo más alto”, le recomendó.

La diestra no lo pensó mucho y comenzó su andar en 2017 con las tenistas mayores. Debutó en Washington tras recibir una invitación al cuadro principal y venció a Kristina Mladenovic, entonces número 13 del ranking, para convertirse así en la primera tenista nacida en el siglo XXI en eliminar a una top 20. Además, la WTA la reconoció como la jugadora revelación del mes de julio de aquel año. Un par de meses más tarde, ya se encontraba como 143 del mundo.

El éxito fue tal que desplazó a Eugenie Bouchard como la jugadora canadiense más destacada del año. Y recibió una condecoración de la propia Federación Canadiense, luego de ser la mejor tenista tanto en la categoría profesional y como en la junior. Como juvenil, ese mismo año se adjudicó el Roland Garros y el Australian Open en su modalidad de dobles.

El arma secreta de Andreescu 1

Andreescu ha dicho que se ha sentido un poco abrumada con lo conseguido hasta ahora, pero no esconde su felicidad por estar en los eventos principales del tour: “Para mí es un sueño hecho realidad poder hospedarme en los mejores hoteles, jugando los mejores torneos, contra los mejores jugadores”, expresó.

Es por eso que la rumana pone el trabajo mental a la par del trabajo físico que tienen que hacer los atletas: “Me despierto todas las mañanas y lo primero que hago es meditar. Creo que realmente me ayuda a empezar bien el día; me ayuda no encender mi teléfono ni nada, no estar demasiado abrumada. Tomo 15 minutos de cada mañana para estar en sintonía con mi cuerpo y mi mente. Me visualizo teniendo un buen día”, detalló.

Andreescu complementa estas afirmaciones diciendo que el cuerpo tiene un motor, y lo que lo mueve es la mente, tal como se lo enseñó su propia madre: “Siento que muchas personas trabajan en la parte física de las cosas, pero creo que la parte mental es la más importante porque controla todo el cuerpo, ¿verdad?”, reiteró.

Es por esto que la joven aspira a mantenerse mucho tiempo dentro del deporte blanco: “Creo ser capaz de durar mucho tiempo en el circuito gracias a mi capacidad mental y física. Es muy importante, porque las jugadoras en la gira ahora son las más en forma física que creo que han estado. También me siento preparada mentalmente para jugar partidos largos, y eso es clave. Creo que he estado trabajando mucho en ese sentido. Pero todavía quiero mejorar más”, aseguró.

Bianca Andreescu se definió como una jugadora bastante agresiva: “Estoy trabajando mucho en usar mi servicio y la devolución como una ventaja, y de esta manera poder tomar el control desde el principio de los partidos”, contaba en otra entrevista a la página de la WTA.

La nativa de Ontario aún tiene mucho camino por recorrer, pero ha comenzado este año de gran manera. En el mes de enero se hizo sentir al llegar a la final del torneo de Auckland, en donde derrotó a Caroline Wozniacki y a Venus Williams. En el mes de febrero consiguió plantarse en la semifinal en Acapulco. Esperemos que la joven pueda seguir en el camino ascendente y ser una de las próximas estrellas del tour.

Edición: Anthony Abellás (@AnthonyAbellas)

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