Enumerar todos los incidentes en los que ha estado involucrado Kyrgios parece complicado. Van desde simular masturbarse con una botella de agua, pasando por quedarse dormido en un descanso y hasta dejarse ganar.

No cabe duda que Nick Kyrgios es uno de los buenos tenistas de la nueva generación. Con tan solo 23 años, ya ha estado muy cerca de entrar en el top ten. Sin embargo, sus polémicas dentro y fuera de la cancha lo han llevado a ser mal visto por una buena parte de sus colegas.

Parece que el nacido en Canberra no ha aprendido nada de las sanciones impuestas por la ATP en diferentes oportunidades, y una vez más incurrió en actitudes poco profesionales. Esta vez fue en Acapulco: primero, parecía quejarse de forma muy exagerada de unas dolencias y, posteriormente, realizó un saque por debajo que desató la ira de Rafael Nadal, quien finalmente terminó perdiendo el partido y de esa forma despidiéndose del evento mexicano. En esta ocasión no violó una norma; sin embargo, este tipo de saques son considerados para muchos como una provocación o una violación a los códigos no escritos.

Terminó el partido entre abucheos y, en medio de su molestia, Nadal le dijo a los medios presentes: “Él hace su show. Tiene un talento descomunal y hoy le salió bien. Tengo muchos años en el circuito y no porque un chico se dedique a hacer cosas extrañas dentro de la pista a mí me va a desquiciar. Otra cosa es que creo que tiene que mejorar en ese sentido. No creo que sea un mal chico, pero le falta respeto al público, al rival y a él mismo también. Eso es lo que creo que debe mejorar, pero ahora que ha ganado hay que felicitarlo”, apuntó.

¿Hasta cuándo, Kyrgios? 1

A pesar de que las declaraciones de ‘Rafa’ pueden ser consideradas una excusa por haber perdido el partido, esto toma fuerza debido a que no es la primera, ni seguramente la última vez, que a Kyrgios se le critica por diferentes actuaciones que van en contra del profesionalismo de un tenista.

Pasada la página del partido con el español, Kyrgios tuvo otro momento de tensión en el torneo mexicano. En su partido contra Wawrinka, el australiano ya tenía al público en contra. En un momento del encuentro lo abuchearon, perdió la cabeza y gritó: “¡¿Qué coño le pasa a esta puta gente?! Tengo sangre en mi mano, ¿qué coño quieres que haga?”, gritaba el australiano en alto, mientras el arbitro Damian Steiner intentaba calmarlo para que cuidara su lenguaje. Kyrgios le respondió: “No vuelvas a decirme que me calme. No vuelvas a hablarme así otra vez. Déjame tranquilo”, y se ganó una amonestación.

Enumerar todas las sanciones e incidentes en los que ha estado involucrado Nick Kyrgios parece complicado, pero van desde simular masturbarse con una botella de agua en plena pista, pasando por quedarse dormido en un descanso, hasta dejarse ganar. Pero el más conocido es cuando en 2015, en pleno partido ante Stan Wawrinka, le dijo al suizo: “Tu novia se ha acostado con Kokkinakis. Lo siento, colega”.

Y el guion parece ser el mismo luego de cometer alguna de estas faltas. Sale a pedir disculpas públicas, dice que no lo va a volver a hacer y piensa que ya todo está olvidado; pero la verdad es que alguien lo tiene que parar. No puede ser que uno de los mejores tenistas casi tenga una sanción en cada partido.

El tenis es uno de los deportes en donde más normas hay, pero primero están las normas de convivencia y el propio código de conducta que ha venido promoviendo la ATP, algo que este chico parece no tener claro. En una de sus últimas sanciones por parte de la propia ATP, la organización le planteó a Kyrgios reducirle la multa si este se citaba con un psicólogo para controlarse un poco. El tenista aceptó, pero parece que esto no surtió ningún efecto.

También es cierto que el actual número 72 del mundo es de los deportistas que más aportes benéficos realiza y que más cerca de los aficionados está. Sin embargo, considero que esto no es suficiente si no trata de cuidar un poco su compostura y evita cometer tantos actos de indisciplina que terminan manchando su carrera.

Por otra parte, la ATP podría pensarse una sanción de mayor peso por la cantidad de llamados de atención a Kyrgios, que aunque no deja de ser muy talentoso, tiene que mejorar en el aspecto mental. Estos actos terminan dando un mal reflejo del tenis para la sociedad, y principalmente para los niños.

Edición: Anthony Abellás (@AnthonyAbellas)

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