Con una cadera destrozada, y entre lágrimas, tuvo que decir basta. El tenis para él se convirtió en un sufrimiento por los absurdos dolores que lo aquejan cada vez que entra a una cancha

Edición: @AnthonyAbellas

Las recientes declaraciones de Andy Murray, en las que afirmaba que el 2019 iba a ser su último año como profesional activo, dan a entender que una de las épocas doradas del tenis se acerca a su fin. El escocés formó parte de una élite que dominó el mundo de las raquetas por más de una década, y además han sabido reinventarse para seguir en la cima.

Andy no la ha pasado bien en los años más recientes. Las lesiones lo privaron de ganar más títulos; sin embargo, dejó una huella imborrable. Con una cadera destrozada, y entre lágrimas, tuvo que decir basta. El tenis para él se convirtió en un sufrimiento por los absurdos dolores que lo aquejan cada vez que entra a una cancha.

El palmarés del tenista británico es uno de los más envidiables de los últimos tiempos: ha sido dos veces campeón en Wimbledon (2013 y 2016); ganó una vez el Abierto de Estados Unidos (2012); fue campeón olímpico en Londres y Río; ganó el Torneo de Maestros en 2016 y ocupó durante 41 semanas el número uno del mundo. Se impuso en 45 torneos en toda su carrera, incluyendo 14 Masters 1.000.

Una inesperada despedida 1

Y todo eso lo ha conseguido en la misma época en la que han competido Roger Federer, Novak Djokovic y Rafael Nadal, los otros tres integrantes de este póker que cambió la historia del tenis internacional, y que aún se mantienen vigentes en la cima de este deporte. Pero todos sabemos que, más temprano que tarde, esto se tendrá que acabar, aunque evidentemente no lo queramos.

Andy nos deslumbró a todos. Se puede catalogar como el tenista británico más querido de la historia moderna del deporte blanco. Con su doble conquista en Wimbledon, le devolvió al público de la catedral del tenis la satisfacción de tener un ganador local luego de 77 años, y eso lo reafirmó cuando alcanzó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos para el Reino Unido, tanto en el propio Londres 2012, como en Río de Janeiro 2016, siendo el único tenista en conquistar la presea dorada en la modalidad individual en un par de ocasiones. También ayudó a romper racha de 79 años que tenía su país sin celebrar un campeonato de Copa Davis, cuando en 2015 vencieron a Bélgica.

Además, el sobreviviente de Dunblane se ha ganado el cariño de todos los fanáticos del circuito mundial de tenis. Con una personalidad un poco elocuente, y con un gran corazón, la mayoría de sus colegas siempre terminan elogiándolo. Tal es el caso de su ex entrenador, el español Alex Corretja, quien opinó acerca de Murray apenas se dio a conocer el anuncio de su retiro: “Si eres inteligente, si eres consistente y si en cada ocasión sabes dónde colocar la bola, puedes ser el número uno y puedes ganar títulos grandes en cualquier superficie. Andy encontró un buen equilibrio entre ser defensivo y agresivo. Fue un privilegio ver la forma en que lee un partido. Creo que la forma en que pudo adaptarse a sus oponentes fue uno de sus mayores activos y fortalezas”.

Y así hubo un sinfín de palabras de elogio para el diestro, que inició su andar como profesional en el 2005. Las representantes del tenis femenino, como la australiana Johana Konta, también le dedicaron algunas palabras al tenista británico: “Andy es un ejemplo, tanto dentro como fuera de las canchas de tenis. Él ha defendido a las tenistas y también a las mujeres en general. Siempre nos ha mostrado apoyo en cualquier caso de sexismo en este deporte. Se nota que ha crecido con un modelo de conducta muy fuerte. Todas sus opiniones las ha expresado de manera educada y concisa, demostrándonos que el tenis masculino y femenino tendrían que estar más igualados. Las tenistas del circuito, entre las que me incluyo, le estaremos profundamente agradecidas”.

Andy Murray no ha sido el único tenista que ha perdido la lucha contra su cadera. Otros buenos jugadores han terminado retirándose por sufrir la misma molestia: tal es el caso de  Tommy Haas, Gustavo Kuerten, Lleyton Hewitt o David Nalbandián. Sin embargo, esta es una despedida muy dolorosa. La poca actividad que tuvo en 2018 parecía ser un anuncio, pero no lo vimos venir.

Cuando termine de colgar la raqueta, el mundo del tenis extrañará a aquel pelirrojo que protagonizó grandiosas batallas épicas en los mejores torneos del mundo, regalando una cantidad ilimitada de tiros, entre los que sobresalía su revés a dos manos. Andy Murray, con una carrera intachable, terminó convirtiéndose en todo un Sir inglés.

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